Soy fanática declarada públicamente de UNIVERSIDAD CATÓLICA, más hoy, después de tanta espera vuelve a jugar un torneo internacional mi amado club. En esta ocasión no hablaré de mi amor por católica, tal vez más adelante sí, más bien me gustaría hablar de la particularidad de esta Copa Sudamericana.
Si bien no es desconocido que en esta ocasión los 3 clubes grandes de Chile participarán (4 si consideran grande a Cobreloa), me parece interesante e importante destacar la imperiosa necesidad de revivir al fútbol chileno en general, revivirlo o darle vida, como lo deseen. Nos consideramos grandes, nos consideramos de alto nivel después de haber tenido en nuestro fútbol a uno como Marcelo Bielsa o el mismo Sampaoli, sin embargo, los únicos grandes logros a nivel de clubes son la empolvada Libertadores de Colo Colo, y la Sudamericana de carton de la U. El invicto de Cobresal en la libertadores no hay que dejarlo pasar (?). Los hinchas de mi club me matarían si no nombre la Interamericana de Católica, sin embargo, en lo personal, las condiciones en que se ganó esa copa no me hacen sentir que deba ser algo que saque a relucir, más bien, me hacen desear con más ganas que mi Católica de una vez tome el puesto que se merece, que de una vez los dirigentes y jugadores pongan a Católica en el lugar que debe estar. Considerando que somos reconocidos internacionalmente (incluso el 2011 con la Sudamericana de la U en la publicidad seguían diciendo que era Católica).
Bueno, considerando ese cancherismo extremo de muchos hinchas del fútbol, ese tan añejo y usado "somos grandes", creo firmemente que es necesario que el futbol Chileno de una vez por todos despegue de donde está, que salgamos del patio de al lado de Argentina, con el pasto más seco, porque para qué estamos con cosas, a Chile rara vez llegan buenos jugadores, son minoría, de hecho, la mayoría de los jugadores que no son Chilenos y juegan en el medio local, son jugadores Argentinos provenientes de la B argentina o de algún club a punto de decender. Si tenemos jugadores de la calidad de Vidal y Sanchez (aunque no sé que tanto), o promesas como los de la sub 20, está más que claro donde debe ser el enfoque del futbol Chileno, a la formación. Pero como esto lamentablemente está en manos de los mismo clubes, es decir, de las SA., es difícil conservar la esperanza.
Aunque como dice el himno de mi amado club: Alta la frente al cielo y con fe hacia el porvenir!